El gobierno de Estados Unidos anunció sanciones contra la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y su exministro de Planificación, Julio De Vido, acusándolos de corrupción durante su gestión.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó que la medida les prohíbe la entrada a territorio estadounidense y se extiende a sus familiares, incluyendo a los hijos de Fernández de Kirchner, Máximo y Florencia.
Según el comunicado oficial, ambos exfuncionarios "abusaron de sus cargos para beneficiarse de esquemas de soborno relacionados con contratos de obras públicas, desviando millones de dólares del Estado argentino". Además, se destaca que la justicia ha emitido múltiples condenas en su contra, afectando la confianza en las instituciones y la economía del país.
Rubio subrayó que Washington seguirá impulsando medidas contra quienes utilicen el poder público para enriquecerse ilegalmente: "Estas sanciones refuerzan nuestro compromiso en la lucha contra la corrupción, sin importar el rango de los involucrados".
Se trata de la primera vez que Estados Unidos sanciona a un exjefe de Estado argentino por corrupción, en un contexto donde el actual presidente Javier Milei mantiene una relación cercana con Donald Trump, quien lo ha elogiado como referente político en la región.