Internacional
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó este lunes, en una rueda de prensa, sobre el grave impacto de los recortes en los programas de ayuda de Estados Unidos a diversos países para la lucha contra enfermedades como la malaria, el VIH/sida y la tuberculosis. Estos recortes ponen en riesgo millones de vidas y podrían revertir años de avances en salud global.
En relación con la malaria, Tedros advirtió que, si las interrupciones continúan, se podrían registrar hasta 15 millones de casos adicionales cada año, lo que derivaría en 107,000 muertes más. Esta situación representaría una pérdida significativa de 15 años de esfuerzos y logros en la prevención y control de esta enfermedad, que ha sido un objetivo prioritario en la lucha global por la salud.
Por otro lado, el impacto en la lucha contra el VIH/sida también sería devastador. Tedros señaló que, si no se restablece la ayuda, podrían producirse tres millones de muertes adicionales relacionadas con el sida, lo que sería tres veces más que las muertes registradas en el último año. De ser así, los números se acercarían a las cifras de mortalidad de hace más de dos décadas, retrocediendo gravemente en los esfuerzos para erradicar la pandemia.
En una intervención extensa y preocupante, el máximo responsable de la OMS enumeró los múltiples efectos negativos de la retirada de la ayuda estadounidense para la salud global, subrayando que estas decisiones ponen en peligro los logros alcanzados en la lucha contra enfermedades infecciosas que afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables.
Estos recortes no solo representan una amenaza para la salud de millones de personas, sino que también ponen en riesgo los esfuerzos internacionales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular los relacionados con la salud y el bienestar global. Ante esta situación, Tedros hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que se unan en la defensa de la cooperación sanitaria global y el acceso a tratamientos y prevención en las regiones más afectadas por estas enfermedades.