Internacional
China presentó una demanda formal contra Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), utilizando el mecanismo de solución de controversias, en respuesta a los aranceles aplicados por Washington a todos sus socios comerciales, incluido el país asiático.
Según informó el Ministerio de Comercio chino, estas medidas «violan gravemente las normas de la OMC, dañan los derechos legítimos de los miembros y debilitan el sistema multilateral de comercio». Además, calificó la postura estadounidense como «una práctica unilateral de intimidación que amenaza la estabilidad del orden económico y comercial mundial».
La acción legal se produce el mismo día en que Pekín anunció nuevos aranceles del 34 % como represalia a los impuestos estadounidenses sobre productos chinos, una escalada que ha impactado negativamente en los mercados bursátiles internacionales.
El mecanismo de la OMC otorga un plazo inicial de 60 días para que las partes involucradas intenten resolver el conflicto mediante consultas. Si no se logra un acuerdo, se puede solicitar la creación de un panel de expertos para emitir un fallo. Sin embargo, el proceso podría extenderse indefinidamente, ya que el Órgano de Apelación de la OMC permanece inactivo desde 2019 debido a la negativa de EE.UU. a nombrar nuevos jueces.
Este nuevo litigio se suma a los esfuerzos anteriores de China por impugnar los aranceles impuestos por Washington, en un contexto de tensiones comerciales que parecen lejos de resolverse.