Colombia autoriza eutanasia para 80 hipopótamos de Escobar
Colombia autoriza eutanasia para controlar población de hipopótamos de Pablo Escobar
El gobierno colombiano implementará eutanasia para unos 80 hipopótamos en la Hacienda Nápoles, buscando frenar la expansión de esta especie invasora
El gobierno de Colombia autorizó un protocolo para aplicar eutanasia a aproximadamente 80 hipopótamos descendientes de los ejemplares introducidos ilegalmente en la Hacienda Nápoles por el narcotraficante Pablo Escobar en la década de 1980. Esta medida busca controlar la creciente población de estos mamíferos, que se han convertido en una amenaza para los ecosistemas locales. La decisión fue anunciada el 13 de abril de 2026 por la ministra de Ambiente, Irene Vélez, quien explicó que las acciones se implementarán en el segundo semestre del año, cuando asuma el nuevo presidente.
Contexto y razones para la eutanasia
Los hipopótamos, animales originarios de África, se han reproducido sin control en Colombia, donde no tienen depredadores naturales. Actualmente, se encuentran dispersos principalmente en el río Magdalena y alrededores de la Hacienda Nápoles, ubicada en Puerto Triunfo, Antioquia. Se estima que la población podría alcanzar hasta 500 ejemplares para 2030, lo que representa un riesgo para especies nativas como el manatí y la tortuga de río.
El Ministerio de Ambiente declaró a los hipopótamos como una especie exótica invasora y ha explorado diferentes métodos para controlar su número, incluyendo la esterilización y el traslado a zoológicos o santuarios en otros países. Sin embargo, estos esfuerzos han sido limitados por los altos costos, riesgos para los animales y la falta de respuestas internacionales positivas.
La eutanasia será considerada como último recurso, solo cuando las alternativas no letales resulten inviables. La ministra Vélez destacó: “La caza solo procederá cuando las alternativas no letales no resulten viables”.
Protocolo de eutanasia y manejo de cadáveres
El plan de eutanasia contempla dos métodos: químico y físico. En el primer caso, los hipopótamos serán atraídos a corraletas mediante alimentación para aplicarles una inyección letal con un dardo tranquilizante, seguido del medicamento que provocará la muerte.
La eutanasia física se realizará por medio de disparos de rifle de largo alcance, dirigidos a la cabeza del animal para garantizar una muerte rápida y con el menor sufrimiento posible, considerando la piel gruesa de estos mamíferos.
Para la disposición final de los cuerpos, el protocolo recomienda el enterramiento en fosas de hasta cuatro metros de profundidad o, como alternativa, la cremación.
Rechazo de organizaciones animalistas
La senadora y activista animalista Andrea Padilla expresó su rechazo a esta medida, calificándola como una “matanza de criaturas saludables” y víctimas de la “negligencia” estatal. En sus redes sociales, pidió que se busquen métodos alternativos que no impliquen sacrificio.
Alternativas y desafíos en el control de la población
Además de la eutanasia, el gobierno colombiano continuará gestionando el traslado de hipopótamos a zoológicos y santuarios en el extranjero, un plan que no ha tenido éxito hasta ahora. También se mantienen las campañas de esterilización, aunque con un costo aproximado de 9,800 dólares por animal y riesgos asociados, como reacciones a la anestesia.
El Ministerio de Ambiente cuenta con un presupuesto de hasta 1.7 millones de dólares para este plan de control, que contempla aplicar la eutanasia a al menos 80 ejemplares.
Impacto ecológico y social
Los hipopótamos representan una amenaza para la biodiversidad local al alterar el ecosistema del río Magdalena y desplazar a especies nativas. Además, su comportamiento territorial y tamaño —que puede alcanzar hasta tres toneladas— ha provocado que en ocasiones transiten por zonas urbanas, causando preocupación entre los habitantes de Puerto Triunfo.
En 2009, un caso emblemático fue el de ‘Pepe’, un hipopótamo que escapó y fue abatido por francotiradores, lo que generó polémica y protestas de ambientalistas.
El control de esta población de hipopótamos es un desafío ambiental y social que Colombia enfrenta en busca de un equilibrio entre la conservación y la protección de sus ecosistemas. Para mayor información sobre la biodiversidad y manejo ambiental, el sitio de la Secretaría de Medio Ambiente de Colombia ofrece recursos oficiales.
Esta decisión se enmarca en esfuerzos globales para controlar especies invasoras que afectan ecosistemas nativos, buscando soluciones que minimicen el impacto ecológico y social.